Los ciudadanos extranjeros pueden comprar una propiedad en España sin necesidad de residencia. El proceso suele durar de unas semanas a un par de meses y sigue una secuencia de pasos clara.
1. Reserva de la propiedad
Tras elegir la propiedad, se abona una señal de reserva (habitualmente entre 3.000 y 6.000 €), que la retira del mercado durante 2–4 semanas y fija el precio.
2. Contrato de arras
Las partes firman un contrato de arras con el pago del 10% del precio. El contrato fija las condiciones de la operación, los plazos y las penalizaciones en caso de desistimiento.
3. NIE y cuenta bancaria
Para la operación es necesario el NIE, el número de identificación de extranjero, así como una cuenta en un banco español para los pagos y los gastos posteriores (suministros, impuestos).
4. Revisión legal
El abogado revisa la propiedad: la ausencia de cargas y deudas, que la documentación se corresponda con el estado real de la propiedad y su historial de titularidad.
5. Firma ante notario
La etapa final es la firma de la escritura ante notario, el pago del importe restante y la entrega de llaves. La operación se inscribe después en el Registro de la Propiedad.
Acompañamos al cliente en cada una de estas etapas, desde la reserva hasta la entrega de llaves.



